miércoles, 23 de octubre de 2013

Crepúsculo de pistoleros

Barcelona 2-2 Real Madrid  Jornada 7 liga, 7-10 2012


 Modric y Song, flamantes fichajes del verano no se vistieron de corto. Parece que aún no han adquirido galones. Tito apostó por Adriano como central, un carioca anárquico que siempre destacó como polivalente hombre de banda. Cumplió.

Partido de poder a poder. Los merengues apretaron de inicio. Di María revolucionado en su duelo con Alba, los habituales cambios de orientación milimétricos de Alonso, la contundencia de Pepe… Ramos pudo abrir la lata con un testarazo. En este caldo de cultivo llegó el tanto de Cristiano. Khedira se había descolgado, Benzemá hizo un elegante control orientado y el portugués fusiló al palo corto. Publicidad para su barbero. Valdés pudo hacer más. A la siguiente jugada el galo indolente pegó a la madera en semifallo desde el punto de penalty. El tsunami blanco silenció el Camp Nou. Alves se lesionó y entró en escena Montoya, su substituto natural. Olía a tragedia pero al púgil noqueado hay que tirarlo a la lona. Messi apareció en la adversidad tras pase envenenado de Pedro y varios rechaces; nada punible en la caída de Pepe. Busquets tomó el timón de la nave.

Frenética vuelta del descanso. A los treinta segundos Özil, con fuerzas renovadas, fue trabado por Masche. Penalty. Poco después Iniesta exageró un pisotón de Pepe. Penalty también.El trencilla compensó su error. ¡Sigan, sigan! Falta ladeada a la izquierda del ataque culé; perfecta para un zurdo. Leo prefiere burlar barreras que encañonarlas. Al ángulo. El estadio volvió a rugir.Mou buscó soluciones. Cambio de ariete pero el combativo argentino estuvo calamitoso. Ronaldo casi se disloca un hombro tras una tijera frustrada. Renqueante,recibió en posición dudosa una asistencia de Mesut y la coló rasa junto al pie zurdo de Valdés; el empujón previo a Iniesta dará más comidilla al café de mañana. El Barça no contemporizó ni pensó en su renta de puntos. Partido roto, correcalles que acabó con Delgado Ferreiro en el suelo. Messi desaprovechó una contra con un mal pase a Pedro. Essien entró para retener el botín. Kaká era un peón más.Khedira de falso nueve para presionar. Montoya chutó al larguero; un suspiro de aquel fútbol preciosista blaugrana. Los locales se pasaron el descuento tocando en la frontal, conscientes de que sólo quedaba una bala. Y en una contra pudieron llevarse el clásico.El de Fuentealbilla buscó a Pedrito, ambidextro que no dudo en pegar de zurda. Ronaldo era su sombra. Al limbo.

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