viernes, 10 de febrero de 2023

Miedo al abandono

 *Crónica de la galardonada película Almas en pena de Inisherin

*Artículo publicado en La Región (9-II-2023)

   Paisajes verdes y acantilados. Y personajes aislados en la niebla celta. Y una especie de meiga que flota en el ambiente. Me temo que pocos tréboles de cuatro vamos a encontrar.


   "Ya no me caes bien".   Al meollo, sin preámbulos. El conflicto se arroja desde el primer momento en una película que no abusa de cadencia, ni de acción.  Las relaciones hay que regarlas para que no se marchiten. Parece que nada ha cambiado pero la decisión es firme.

 


   Colm está harto de conversaciones insustanciales. Como los padres primerizos que parecen perder experiencia vital autónoma y solo hablan de sus retoños. Un tipo ya entrado en años que prefiere relajarse componiendo canciones tristes con su violín.  Sólo la música le rescata de una honda melancolía. La presencia de su antiguo amigo le irrita. Llega el ultimátum. Si Pádraic se acerca empezará a amputarse sus dedos. Y no es un farol. Solo hay una nimia esperanza.Tiene mala conciencia si se porta mal. Y en situaciones límite aún aflora la camaradería.


  La hermana de Pádraic es su contrapunto. Él es un ser sin grandes ambiciones ni inquietudes. Ella es culta y preocupada por su formación intelectual. Cuando le ofrecen empleo como bibliotecaria en una isla, en una carta fisgoneada por la cotilla del colmado, deja al pastor muy solo. Los animales dormirán bajo techo para proporcionarle calor y compañía.



   Dominic es el tonto del pueblo. Entrañable y bondadoso. Lo tienen vetado por un tiempo en el pub. Su padre opresor le agredió con una tetera. El progenitor es de esos seres a los que el uniforme desestabiliza. “¿Te podrías enamorar de un hombre como yo?”. Pero su declaración cae en saco roto. Esperemos que esa herida no tenga nada que ver con su muerte en el lago.

viernes, 20 de enero de 2023

Marsella

 

* Un paseo por la gran ciudad portuaria del sur de Francia

  Le llaman la Ciudad Foceana porque fue fundada por unos navegantes griegos,en la actual Turquía. De eso hace 26 siglos, lo que la convierten en la población francesa más antigua. Sedujo a romanos pero tuvo novias constantes durante toda la historia. Metió mano el genio Le Corbusier en los cimientos de plastilina. Hoy se enarbola la bandera de la multiculturalidad,y en esencia muy árabe. Puro carácter. Droit au but. Como aquel equipo que levantó la Orejona en 1993. Con figuras como Barthez, Desailly, Angloma, Rudi Völler o, el Rey Midas,Deschamps. También aquí vencen a la ciudad del Sena.

  La llave de acceso puede ser la Estación Intermodal de Saint Charles. Emplazada sobre un promon-torio,sirve de mirador para ver una iglesia lejana posada sobre otra montaña.¡Allí tengo que subir yo! Hay que disfrutar de la espectacular escalera, con dos mansos leones sin hambre, salvo que te toque subir la valija llena a última hora con tu locomotora a punto de partir. 


¡Sorpresa! El Arco del Triunfo, tres años más joven que el parisino, homenajea a las hazañas hispanas del Duque de Angulema.


Alcázar fue teatro,sala musical y cine. Hoy es una amplia biblioteca que cuenta con salas de exposiciones. Este trimestre manda Camus. No se puede ser más francés naciendo en Argelia.

   Se ilumina de noche La Prefecture, inspirado en el Palazzo Vecchio florentino, que fue tomada por los comuneros en 1871; tras la liberación el General De Gaulle emitió un discurso en 1944. 

   Puedes coger el tranvía para llegar al Palacio de Longchamp. Niños juegan a la pelota. No pasa nada si el cuero cae a la fuente. Existió un zoo durante casi una centuria pero el pueblo se rebeló ante la opresión animal. Bajo techo tenemos el Museo de Historia Natural y, en el ala este, el de Bellas Artes. 


Aquí me impactan los rostros pálidos de los finados en la peste en Marsella, 1720-22. El autor fue Michel Serre, pintor catalán que fue testigo directo de la tragedia. Ya hubiera otro episodio de esta terrible epidemia cuatro siglos antes.Tras esa primera desgracia se hizo célebre su suave jabón, que no irrita las pieles sensibles.

   En la Iglesia neogótica de San Vicente de Paúl, de techumbre elegante, entablo amistad con el Papa Viajero y Doncella de Orleans. Los Reformados, la apodan los masilienses.



Por la avenida Canebiére, llamado así por el cáñamo que se producía para construir cuerdas o cestos, 1000 metros de paseo que terminan en un carrusel de ilusión y el Port Vieux.


   Se reflejan en una vidriera los músicos callejeros del Port Vieux.   Una cerveza y un piscolabis con vistas para divisar el atraque de las embarcaciones.  Pero la opinión pública quiere cerrar el grifo a los grandes cruceros. Stop a la polución. "Marsellanos, movilicémonos". En invierno sopla el Mistral.



  Cada noche se cruzaba de lado a lado una pesada cadena a modo defensa pero en un saqueo español en 1423 fue confiscada; se expone en la Catedral de Valencia. Una de las historias que se siguen recordando es el encallamiento en 1780 de la fragata Sartine, que traía prisioneros franceses ya liberados en una guerra contra los ingleses. Quedó bloqueado el acceso al puerto y sirvió acrecentar el estereotipo de que los marselleses son amantes de la hipérbole.   

   Al Sur del Port Vieux, en el entorno del Teatro Nacional, la animación nocturna es de órdago . En la Danceteria los cigarrillos no disimulados crean un manto de humo. En el Bounce los hombretones de la puerta no consideran apto a un solitario español con camisa alegre.

   Le Panier es el quartier bohemio que salva las pendientes con escaleras. El reto es ir descubriendo nuevos graffitis, que crecen como setas con temáticas y estilos heterogéneos. Las macetas salen en familia por la puerta de casa, no siempre con el mayor de los cuidados. En la biblioteca solidaria puedes coger libros a precio libre o mediante intercambio. Las habitaciones son más baratas que en la Costa Azul pero muchas no destacan por calidad y confortabilidad.                                                                     




   En el XVII la Charité era, tras emitirse un edicto real,  para los indigentes y mendigos. Cuenta con la Iglesia de Puget, ovoide y barroca, y varios museos, el de utensilios egipcios y el de artes africanas. 



   La Catedral neobizantina es otro ejemplo del estirón que pegó Marsella en la era decimonónica. La primera piedra la puso Napoleón III. Sus enormes dimensiones, puede acoger 3000 fieles, llaman menos mi atención que sus singulares rayas horizontales bicolores; La Mayor me recuerda a la torre de la Seo de Siena. 


   La abadía de San Víctor,dirigida al patrón de la ciudad, es una inexpugnable fortaleza. Se levantó cerca de donde descansaban los mártires de Marsella. Uno de sus abades se convirtió en el siglo XIV en Urbano V. Muchos santos sarcófagos y un órgano de primera división.

  Cuando se aproxima el ocaso comienza un goteo hacia Notre Dame de la Garde. Una trabajada pereregrinación hacia el cielo. Sobre el campanario La Virgen María, que debe ser bañada en oro cada cuarto de siglo, es la protectora de los marineros.

Pinceladas de nubes.Vistas al arquipiélago de Frioul. Una gozada. En la más próxima a tierra, a dos kilómetros, está el Castillo de If.  Isla legendaria donde hizo escala un rinoceronte, animal exótico entonces por estos lares, que el rey luso iba a regalar al pontífice León X.  Y, por supuesto, prisión del Conde de Montecristo en la célebre novela de Dumas.

domingo, 18 de diciembre de 2022

A pasión no os gana nadie

Crónica de la final el Mundial de Qatar 2022

Argentina 3-3 Francia

Goles de Messi (2), Di María y triprete de Mbappé

Los sudamericanos levantan el trofeo al vencer en los penaltis (4-2)

*Fotos de la galería de El País


   En Lusail se repartía la tercera estrella. El partido que pudo darse en octavos fue el mejor regalo de Navidad.La albiceleste salió con un estado de agitación óptimo.Julián es una araña,un toro,la versión 2.0 de Tévez. Enzo con carisma y calidad en el pivote. Francia estaba desconocida, sin cafeína.  Theo perdía balones.Sólo aprobó Upamecano.Por ganarle dos duelos a Leo. Dembelé,si no sabes torear pa que te metes,empujó al Fideo.Messi aprovechó el presente. 

Mac Allister,el todoterreno altruista, cedió al Fideo que batió a Lloris. Ese golpeo con bote pronto contra el piso, de billar, se lo enseñó Özil. Cinco minutos antes del recreo Deschamps abrió la baraja. Castigó a Dembele y sacrificó a Giroud.

   Sorprendió la permuta de un inspiradísimo Di María por Acuña. Muy tocado tenía que estar.  Y presenciamos una de ciencia ficción, el entregado sheriff De Paul recibió mucho más de lo que pegó. El día más gris de Griezmann acabó en el banco.Camavinga al lateral y Coman libertad para encarar. Los bleus comenzaron a empujar pero sin morder. Un penal que pesó lo mismo que el otro para abrir la esperanza. Otamendi a Muani.  Kylian ejecutó fuerte, sin esperar a que el arquero se venciese. Resurrección. 


Donatello levitó; conectó una volea que otro hubiera mandado al Golfo Pérsico. Marciniak, atinadísimo, vio que Thuram fingía. Leo quiso acabar con todo pero su durísimo chut salió centrado.


  
Tiempo suplementario. Fofana demostró su poderío físico pero Argentina se levantó de la lona. Romero le dejó los tacos a Mbappé que no se resintió. Montiel pudo anotar con la patada voladora de McManaman. Ya en la 2ª parte Leo complicó a Lloris buscando la base de poste. Y aprovechó un rechace del meta a chut de Lautaro que Koundé no pudo remediar. El reloj del polaco puso justicia.

   Varane se rompió y Konaté ya estaba presto para ingresar. Paredes,no satisfecho con la que montó ante Países Bajos,cazó a Camavinga. Mbappé sacó otro conejo de la chistera. Chutó a romper y la zamorana de Montiel puso el corazón del mundo en la batidora.A dentro.

 El 10 galo puso un centro que Muani no llegó por nada. Como el gol que reclamó Cristiano. Y para dibujar el clímax el mismo ariete del Eintrach se encontró con el espagat milagroso de Emiliano.  Esa pierna izquierda va directa al museo.

   A los 11metros. Las estrellas chutan primero.  Kylian apostó por su lado fetiche. Leo la acarició. El Dibu, agigantado, puso el pecho caliente al tiro de Coman. Y Tchouaméni ya no sabía por que resquicio meterla.  Montiel bajó de la cruz para meter el último.  Lionel sube al Olimpo de Diego. Ahora sí.




lunes, 5 de diciembre de 2022

Montenegro, mar azul

 

Un viaje por cuatro pueblos de la costa del Adriático


   Trescientos kilómetros de litoral que fueron alabados por Lord Byron. Con precios algo menos asequibles que los países vecinos. Los gatos están acostumbrados a los turistas, los menudos son muy solicitados. Uno me golpea la entrepierna por no compartir mis viandas.

   El bus rueda a poca velocidad y no se marea tras una emboscada con curvas de herradura. Nos suelta en el arcén. Desciendo por escaleras hasta llegar a Perast, emplazamiento precioso para celebrar mi cumpleaños. Una romántica aldea con palacetes e iglesias barrocas donde la torre afilada de San Nicolás se cuela en todas las fotos. Si no reservas olvídate de conseguir mesa en el restaurante fino desde las ocho de la noche. 


   La entrada a la estrechísima playa es por el Bar Pirata. Cuando pasa un barco nos regala olas. Un chico lee en voz alta a su novia que escucha recostada sobre su torso, al cabo de un tiempo cambian los papeles.  También hay muellecitos para tomar un baño de forma casi privada.  Casi accesibles a nado dos islotes, San Jorge y Nuestra Señora de las Rocas.


   En la montaña hay varios focos pequeños de fuego. El camarero cree que se deben a una descarga eléctrica. La lluvia fina salvó a Gaia. Por la mañana aún olía a humo.

   Llegué a Kotor justo cuando había terminado el Carnaval de Verano. La cuidada zona monumental, casi un triángulo perfecto, recuerda a Dubrovnik. Me pego un chapuzón.Un chico noruego lee un libro de Jack Reader; coincidimos ambos en nuestras novelas por el capítulo 11 y la página ochenta y pico.

 




   Cobran ocho euros por subir a las fortificaciones de la ladera. A media ascensión, la Iglesia de Nuestra Señora de la Salud.En el templo abandonado oigo un ruido. Son murciélagos jugueteando en el techo. No quieren mi sangre. En la fortaleza ilírica de San Juan me siento como un sherpa ante la bandera montenegrina. Una panorámica espectacular del único fiordo de la Europa meridional. Aunque muchos expertos opinan que es el cañón de un río extinto y la bahía son los restos del cráter de un volcán.   Siempre con un crucero atracado respirando belleza.


 

   Si te gusta el sosiego Budva no es tu lugar. La playa está ajetreada pese a que la jornada está nublada. No coge un alfiler. La música disco invade el ambiente a media tarde. Un mundo capitalista y recreativo donde puedes comprar casi todo.  Helados, comida rápida, tatuajes de henna, cochecitos para los niños… El paseo es una pasarela de cuerpos en traje de baño. Vigilados por grúas, hay muchos altos inmuebles a medio construir. El curso del antiguo riachuelo se ha convertido en un aparcamiento.

 


   En el casco viejo la iglesia más destacada es San Iván, templo gótico también conocido como Juan Bautista. Unas niñas ordenan con mimo unas conchas para venderlas a los turistas.


   En el sendero hacia la Playa Mogren una bailarina solitaria danza sobre los peñascos. Cuenta la leyenda que espera por un marinero que jamás regresó. El muelle de San Blas.  Atrás la Sveti Nikola, isla que parece un pecio a medio sumergir.

   Al norte, casi furtivo, el Monasterio Podmaine que guarda unos interesantes frescos.  Junto a la estación, el lujoso Hotel Mercur tiene tortugas pastando en un césped impecable.


   Camino de Albania. Ulcinj ya se ve más árabe. Mezquitas, zocos y velos.  Se escuchan las llamadas a la oración. Menos gente se defiende en inglés. Cuentan con orgullo que el manco de Lepanto pasó aquí cautiverio. El anfitrión de la pensión me cuenta que elabora piezas con madera de olivo. 



La zona vieja está muy apagadita. Tenía volcadas muchas expectativas en en el Restaurante del Pescador pero los mejillones son los nietos de los gallegos.  

   Los pubs se arremolinan abrazando a la Playa Pequeña. La arena oscura tiñe el color del agua turbia. La Playa Liman es mucho más acogedora dado su intrincado acceso. El mar es más cristalino.  ¡Qué torpe soy caminando sobre guijarros!


 En la cercana iglesia de San Nikolas, con un cementerio anexo con vistas, los monjes venden sal marina y aceite de lavanda.