martes, 21 de julio de 2026

La pelota no se mancha

 

Crónica de la Final del Mundial 2026

España 1-0 Argentina

Gol de Ferrán Torres en la segunda mitad de la prórroga



   En los aperitivos Lamine pudo marcar pero fue más venenoso el toque de Lisandro que, en fuego amigo, casi la mete en su portería. Tagliafico lo ató, a veces con infracciones, toda la tarde. El de Rocafonda estuvo sin guindilla todo el campeonato.


 A renglón seguido, Simón asumió muchos riesgos saliendo lejos de sus dominios para impedir un avance de Leo.  Sería la intervención más decisiva del arquero de hielo.   


   Hasta el minuto 40 el árbitro no buscó nada en el bolsillo pero Lisandro poco más duraría sobre el césped. Cucurella probó con un chut cruzado raso que se perdió a más de un metro del poste. Y Oyarzabal,siempre noble, pegó una patada fea a Messi en la rodilla que no gustó al diez.

 

   Justin Bieber y su guitarra, camino a la esencia, fueron lo más auténtico de esa me-dia hora de Super Bowl.  Paredes se subió al barco y rápido quiso hacerse notar. Por sus malas artes. No pudo reprimir sus instintos en un amago de tangana delante del árbitro. Montiel, que venía de cortar una acción de valor gol, fue permutado por Nahuel.



   Rodri, con su lección de táctica, fluidez y coberturas, se apoderó del mando de la play. Olmo de cartero entre líneas. El Dibu se mostró muy nervioso en sus primeras intervenciones; como si el balón se untara en el gel de afeitar del colegiado. En el tiempo muerto El Cuti abandonó la batalla y entró Medina, el cuarto central de Scaloni.

 

   Pedri pudo ser el héroe pero los empujones molestos de Julián gozaban de impunidad. La Roja subía una marcha. Ferrán golpeó mal un maravilloso centro de zurda de Merino. Laporte también se libró de la cartulina por una clara obstrucción a Leo.

 

   En el descuento llegó el cénit de la película. Enzo, que ya tenía una amarilla por piar, se llevó por delante a Cubarsí. La aparatosa caída,con pirueta a lo dummy, era un zum sobre el delito.  El medio del Chelsea, que venía de marcarse una semifinal antológica se encaminó hacia los infiernos.  Messi quiso igualar efectivos activando un protocolo cuando delató a Cucurella ante el profesor. No sabemos que se dijo.


Paredes, el rey del quilombo, pudo escupir al viento con una falta en la frontal. Se la pidieron Porro y Lamine. Pegó finalmente el zurdo y se lució Emiliano sacándola de la escuadra. Fue la mejor acción de la promesa mundial y la resurrección del portero con la autoestima más hiperbólica del planeta.

 


   Treinta de añadido.Argentina preparada para otra épica y soñando con los penaltis. Nico cabeceó un centro de Pedri y el Dibu ya era más alto y más ágil. Le anularon un chirlo al león porque el devoto a San Fermín pisó a Otamendi en el reverso. 



De la Fuente demostró su fondo en armario dando entrada a dos hombres con la L en la espalda en este Mundial, Eric y Zubimendi.  Sin pelota, Scaloni sacrificó a su ariete para que entrase otro central, Senesi. Lautaro decía adiós a volver a convertirse en paladín. Merino, llegador indetectable, cabeceó fuera la asistencia de Nico.

 

   Últimos quince. Porro ofreció un balón pasado pero un fantástico giro de cuello de Nico lo aprovechó Ferrán.  Tuvo la serenidad para poner el interior de su zurda.  El hombre de los imposibles, no podía nacer en otra fecha, se sentaba junto a Iniesta en el Olimpo de Leyendas. Sonrió Jarque antaño, ahora María Caamaño. En la celebración el banderín pasó a mejor vida.   España iba a gozar de espacios y el valenciano anotó otro, anulado por centímetros. 



   Con el botín en la cesta España jugó sus peores minutos. Permitió que la albiceleste recuperara la posesión y que Leo, dosificando para ajusticiar, abasteciese a su tribu. Un centro de Lionel se envenenó sobre la portería.  La reventó el rosarino y Merino puso la cara por su país. Raro que no quedara aturdido. Giuliano metió un pase de la muerte que no terminó en las redes por poco.   Y de nuevo el Cholito tuvo las tablas pero, sin oposición, agujereó las nubes. Cuerpo atrás, balón arriba.

 


Leo,ejemplo de deportividad, sollozaba. La pasional Argentina perdió su cuarta final. La nación que hace 10 años le empujó a un verano de reflexión acusándolo de tibio. España cosió su segunda estrella. Lamine al fin dejó ver su aparato dental.


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