Crónica de la última etapa de la Vuelta
Crono en Santiago de Compostela.
Ciudad de la Cultura- Plaza Obradoiro (9´7km)
Alberto Contador gana su 6º Grande
Abroché el chubasquero y escalé al Gaiás.
Partí a mediodía entre las vallas de las ciudades patrimonio de la Unesco. No
puse el cronómetro para no desanimarme. Tiralongo y Mikel Landa, del Astana, se
disponían a reconocer el recorrido. Sensación dulce la de tener el coche de equipo
a rueda. Me cebé con catalina grande en la rampa de Fontiñas y en Amio ya ni
hacía la goma. Ellos de paseo, yo con la lengua fuera. La culpa recayó en mi
obsoleta bici de montaña. A la altura de la Biblioteca Pública esprinté a tope.
Algunos curiosos me jaleaban. Junto a la meta obsequiaban con el Premio a la
Excelencia a David Cal, tiparrón que rebosa humildad y timidez.
No se diseñó una
etapa en línea al gusto de Degenkolb.Un epílogo a cuentagotas.Diez kilómetros
de rectas avenidas y descensos fluidos sin complicación técnica aparente. Respeto
al líder sí hubo. La brecha abierta entre los cinco primeros espadas y los tres
chaparrones, vehemente el primero, hicieron que se enterrase el hacha de
guerra. Sólo dos rodadores de la nobleza, Malori y Kirienka, aprovecharon su
trazado en pista dura en el Gran Premio de Compostela.
Cuando el Pistolero remató la faena el Obradoiro
no mostraba su habitual horizonte de mimos, tunos, gaiteiros y peregrinos. Pena
que las lonas y andamios afearan la Catedral más hermosa que vio Hemingway. El
pinteño fija el Contador en seis Grandes , la mitad en suelo patrio.
Fotos:
*Contador abrazando al Apóstol
*Fabio Aru (5º) en la Ciudad de la Cultura
*Purito Rodríguez (4º) transitando por San Francisco (a 150 m de meta)
*Valverde (3º) inicia conversación con Pereiro en el Obradoiro. Doy fe
*Cris Froome (2º) atiende a los medios con paciencia.
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