jueves, 5 de marzo de 2015

Dos caras de la condena


*El Centro Comercial As Cancelas conmemora los 70 años del desenlace de la II Guerra Mundial.

   A Patton le hubiera gustado combatir en el Pacífico. Entre los méritos de este prestigioso general californiano, con treinta y seis años de carrera, está mandar carros blindados al norte de África y para la invasión de Sicilia. Después fue gobernador militar de Baviera. Pero por poco tiempo, ya que en diciembre del 45 sufrió un accidente de coche que acabaría con su existencia. Lo enterraron con honores de guerra en el cementerio estadounidense de Hamm, en Luxemburgo.  Junto con el ruso Gueorgui Zhúkov, fue uno de los combatientes más temidos por los germanos. Por su ferocidad se ganó el apodo de “General Sangre y Agallas” pero también sufrió insubordinaciones, transgresiones y períodos de bajones anímicos.  El hombre que conducía un Cadillac Fleelwood tuvo su película tributo en 1970. Fue merecedora de siete Oscar.

   El África Korps acudió al norte del continente negro en 1941 pues las tropas italianas estaban perdiendo contra las inglesas.Sus líderes eran Hans Jürgen von Arnim y el mariscal Rommel.  Emplearon allí sidecars como el Zundapp o el BMW R75.Pero seguían estando en inferioridad con los británicos y acaban derrotados en la Segunda Batalla de El Alamein el 3 de noviembre del 42.Después se le encomendó a Erwin Rommel el mando de las unidades germanas en Francia ante la previsible invasión aliada, que acabó materializándose en Normandía.  En el desembarco, rememorado en películas como El día más largo, participaron tres millones de hombres, once mil aviones y cuatro mil barcos para vencer a las Potencias del Eje. El mariscal llegó a la conclusión de que el Führer acabaría destruyendo a Alemania.Su estricto sentido del deber le llevó a participar en una conspiración contra el tirano.Un año antes de finalizar la contienda recibe la orden de suicidarse. El Zorro del Desierto también contó con su largometraje en 1951.

   Otra confabulación para asesinar a Hitler fue la liderada por el coronel Stauffenberg. Comandó a un grupo de oficiales de la Wehrmacht,ejército alemán, que colocó una bomba en la “Guarida del Lobo”, su cuartel general, en mayo del 44. Apenas sufrió heridas leves; si muriera entonces y Alemania hubiese capitulado se calcula que los perecidos hubieran sido diez millones menos.

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