Tebas, ciudad del Dios Amón, fue capital durante el Reino Medio y el Nuevo. Los templos se levantaron en la orilla oriental y la necrópolis en la occidental. Se dice que pudo albergar un tercio de los monumentos del mundo antiguo. Casi nada.
KARNAK
Se trata de un complejo de santuarios. Hasta 30 faraones aportaron algo en su construcción, sobre todo en tiempos de Seti I y Ramsés II.
La Avenida de las Esfinges muestra a los carneros recostados tomando el sol.
Tras pasar por el primer pilón se llega al gran patio. A la izquierda las tres capillitas dedicadas a la tríada tebana: Mut, Amón y Khonsu. A la derecha, sería el lado sur, está el templo de Ramsés III.
En el segundo pilón Ramsés I y II dejaron bien visibles sus gestas. Entramos a la espectacular sala hipóstila, 5000 metros cuadrados, un bosque de 134 columnas papiriformes distribuidas en 16 hileras. Sus fustes tenían jeroglíficos policromados. Lo curioso es que la sala fue techada.
Entre el tercer y cuarto pilón Tutmosis I levantó dos obeliscos de los que solo uno queda en pie. En el templo interior Tutmosis III quiso esconder los indicios del reinado de Hatshepsut.
Tras pasar el sexto pilón hay dos columnas de granito rosa, la norte tiene grabado el loto, o flor de nenúfar, del Alto Egipto y la sur el papiro del Bajo Egipto. A continuación, el santuario de la barca sagrada, cuyo original de Tutmosis III se sustituyó por uno de Alejandro Magno. Este faraón tenía fama de implacable pero, al mismo tiempo, justo con los pueblos conquistados Las dos últimas salas son la de fiestas, con columnas, y el vestíbulo del jardín botánico, con relieves de flora y fauna curiosas que Tutmosis III encontró por Siria y Palestina.
Hay algunos murales donde se ve a Min cuentan que no fue a la guerra para cuidar a las mujeres. Pero como era el Dios de la Fertilidad las dejó a todas embarazadas. Como castigo le cortaron un brazo.
Tutmosis III quiso dejar testimonio de sus éxitos militares, no perdió en sus 17 conflictos bélicos, sobre todo la Batalla de Megido. Eliminó muchos vestigios de su madastra Hatshepsut. Se conjetura que era asegurar la legitimidad de los faraones masculinos.
Algo externo está el lago sagrado. Heródoto cuenta que los sacerdotes de Amón se bañaban varias veces al día como ritual de purificación. En una de sus esquinas hay un enorme escarabajo de piedra que Amenofis III dedicó a Kepri, dios del sol naciente. Hay que rodearlo siete veces en sentido contrario a las agujas del reloj para atraer a la buena suerte.
LUXOR
El templo es obra de los dos grandes faraones tebanos, Amenofis III y Ramsés II. Se aprecian destrozos con ira del periodo amarniense. En los exteriores del templo se han encontrado ruinas de un foro y campamentos romanos.
Estaba unido con el de Karnak,que está a casi tres kilómetros de distancia, por la Avenida de las Esfinges, también conocido como dromos. Las hay de tres tipos, cuerpo de león y cabeza de carnero, la segunda son de carnero entero, luego llevados a Karnak,y las de cuerpo de león y cabeza humana que son las más numerosas. Se expone una barca sagrada que salía en procesión en la Fiesta de Opet.
La Avenida desemboca en el Patio de Nectanebo donde un santuario a Serapis e Isis acabó dedicado al emperador Adriano por su cumpleaños.
Había dos obeliscos, de 25 metros de alto, pero uno de ellos fue regalado a Francia en 1831 y hoy se puede observar en la Plaza de la Concordia. En la base del obelisco de Luxor hay cuatro monos babuinos que se alegran al salir el sol. En una de sus caras Ramsés II adora a Amón Ra. Había seis colosos de granito, de los que se conservan solo tres; Los dos centrales muestran a Ramsés II en posición sedente y además a su esposa Nefertari y a prisioneros, que representan a los nueve pueblos que Egipto conquistó. Parece mentira que la arena cubrió toda esta fachada hasta mitad del XIX.
El primer pilón está decorado con relieves de campañas bélicas de Ramsés II; en la parte oriental la famosa Batalla de Kadesh contra los hititas.
El primer patio es el de Ramsés II. Está rodeado por una doble fila de columnas de fuste liso y capitel papiriforme cerrado, suman 74. A mano izquierda hay una capilla construida con materiales reutilizados y a la derecha una mezquita, activa desde el año 640 d. C. La que parece la ventana más ornamentada era la antigua puerta. En una de las escenas de los muros interiores hay una procesión de los hijos del faraón portando flores, el decimotercero es su sucesor Merenptah, seguidos por animales que van a ser sacrificados.
Seguidamente hay una columnata alargada con dos filas de siete columnas campaniformes. Esta sala está decorada con escenas de la fiesta de Opet.
El patio de Amenofis III, con el suelo algo más elevado, está rodeado por dos hileras de columnas fasciculadas con capiteles papiriformes cerrados. Parte de los muros se han derribado.
A continuación, la sala hipóstila, con cuatro hileras de ocho columnas. Los zócalos están decorados por una procesión. Y al fondo un ara romana dedicada al emperador Constantino.
En otros tiempos el vestíbulo tenía ocho columnas. Durante la época romana se convirtió en capilla imperial. Y en sus laterales las sacristías, consagradas a Mut, a Khonsu y a Amón Min. En la Sala de las Ofrendas las basas de las columnas se recortaron para el paso de las barcas sagradas.
El Santuario, de la época de Amenofis III, tiene escenas de Alejandro Magno con Amón. En las paredes de la Cámara del Nacimiento de Amenofis III se justifica el origen divino del faraón y puedes ver sucesivamente su concepción, embarazo y nacimiento. La última de las dependencias es la más secreta, el Sancta Sanctorum.
Hora de partir antes de que las moscas se den un festín a nuestra costa.