lunes, 25 de septiembre de 2017

La isla en llamas

Un paseo por Copenhague
*Tiempo recomendado de exploración: 3 días

*La versión reducida del artículo fue publicada en El Faro de Vigo (23-9-2017)

   El Tívoli, aletargado durante el crudo invierno, es la primera postal. Tulipanes y comedia del arte.El desgarbado Hans mira para el Parque.Me adelantó, con larga zancada, y espera en los jardines de Rosenborg. Ya no picaba el sol y quitó su sombrero. Andersen quiso ser bailarín en el Teatro Danés pero era muy delgado y descoordinado. El mundo ganó un literato.
   Las palomas reciben migas en la Plaza del Ayuntamiento. El Radhuset recuerda al Palazzo Pubblico de Siena.Brilla la estatua dorada del Obispo Absalón. Instintos sanguinarios. Pasé de puntillas por Hojbro Plads cuando lo observé cabalgando con hacha en mano.
   Los adictos a las compras tienen su paraíso en Stroget.  Dice el biólogo que la fuente de las cigüeñas de Amagertorv lo que tiene en realidad son garzas. La Iglesia de San Nicolás esconde un centro de arte contemporáneo. El Museo Guinness asoma en uno de los extremos de la calle peatonal.

   En Nytorv, mercado nuevo,se concentraban los 5 primeros ayuntamientos de la ciudad.Se hicieron ejecuciones públicas y vivía el pensador Kierkegaard; Hoy tiene una sede la cienciología.

  La Torre Rundetaarn,anexa a la Iglesia de la Santísima Trinidad,fue construida por Christian IV a mitad del XVII. Tiene una colección de aparatos astronómicos, sin olvidarse de Tycho Brahe.
  Carlsberg actuó de mecenas en la Glyptoteca,gratis los martes. Me empapo de antigüedad egipcia y grecorromana y pintura impresionista francesa. Definitivamente Monet me hace bostezar.  
En el Museo Nacional de Copenhague descubres que Los vikingos eran más altos que la media, pero no sobrepasaban los 170cm.

   Manda la monumentalidad en Castle Island.  En el área septentrional el Museo Thorvalsen, de entrada libre los miércoles.  El maestro escultor , autor por ejemplo de la pila bautismal de la Catedral de Nuestra Señora, quiso enterrarse de forma austera en el patio.
El Palacio de Cristianborg se eleva en el lugar donde el obispo Absalón hizo construir su primera fortaleza en 1167. Se quemó en 1794 y en el gran incendio de 1795. Desde la Torre se divisa no solo toda la capital sino también el Turning Torso de la vecina Malmö.   
El Palacio de la Bolsa se construyó por deseo de Cristián IV.  Sobre el tejado del edificio renacentista hay una aguja en espiral, formada por las colas de 4 dragones.  Y lindando con el Museo Judío y pegado al río la Black Diamond, Biblioteca Real,que cuenta también con una sala de conciertos.

   Cruzando el Lagenbro accedes a las piscinas naturales. No renuncio al chapuzón. El trampolín con forma de proa permanece a casi cinco metros.  Mi pánico es atroz.  Algún confiado hace tirabuzones de espaldas. Yo dejo paso al siguiente. Y a los demás. Algunos no saben multiplicar aún con dos cifras. Si piensas no saltas. Un impulso irracional y a volar. Planchazo con las palmas de las manos.  Orgullo.
   En Chistiania fuman hasta las caricaturas de los grafitis. Ni se me ocurre robarle una foto a un vendedor. Bajo el flexo y la lupa ofrecen allien wifi y AK 47por un mínimo de 50 coronas. Los humos de los demás me hacen levitar. Monopatines voladores.   El restaurante vegetariano ofrece una buena relación calidad precio. Acuérdate de devolver después los platos sucios.Al fondo de las casas con huerta e idílico lago hay nubes fabriles. La Iglesia del Salvador ningunea a la menuda Christians kirken. Vértigo en su campanario de chocolate; sintieron lo mismo en la obra de Verne tras ascender por su rampa en espiral.
 


















   De los maceteros de Papiroen brota una propuesta de la denostada Yoko Ono.  Es optimista plantar allí mis buenos deseos y leer los de los demás. 
  El genio actúa in situ. En la fábrica huele a comida de todo el mundo. ¡Pintaza! La Ópera, también a flote, lleva visera.
   El norte no lo indica el musgo.Aristocráticas avenidas. La media naranja.  Nyhaven es Ámsterdam. Un canal. Copa su vertiente norte una hilera de restaurantes de precios poco asequibles. Al menos no hay que abonar por el baño público. Construido en el XVII por los prisioneros de guerra suecos, el sempiterno vecino con el que te llevas mal.  Tras décadas como desagüe de tugurios y prostitución se rehabilita en los años 70. Hicieron una exhibición de navíos que iba a ser de cinco días y acabó siendo permanente.  El ancla es por los caídos en la II Guerra. 
Hay una intervención llamativa. El artista chino Ai Weiwei  rellenó todos los vanos de un edificio con 3500 chalecos,la mayoría naranjas,de refugiados rescatados en Lesbos. Hacinados como ellos en sus travesías. Soleil Levant se inspira en mi colega Monet.En la calle de atrás, Santa Ana, está Cristian X con gabardina,rey danés durante las dos guerras mundiales.
   El Teatro Real,neorenacentista,cuenta con una sala principal con capacidad para 1500 espectadores.  Kogens Nytorv debe de ser majestuosa. A causa de las molestas obras ni distingo bien la estatua de Cristian V. En el Hotel Inglaterra pasan noche las grandes personalidades.

   El Casillo renacentista de Rosenborg no está defendido por cocodrilos. Un pato emprende el vuelo desde el estanque. Custodia,entre otros tesoros,la corona de oro de los monarcas.El parque, vigilado por Carolina Amalia,reina consorte del XIX, está adornado con parterres de flores. 
   En Norreport duermen los velocípedos. Sobre dos ruedas los daneses conservan su gen vikingo. Algunas tiendas indican expresamente que no se aparquen las bicis sobre el escaparate. Es fácil confundir los taxis con coches policías. En el mercado una barra de pan grande asciende a 6 euros. Con suerte te dejan probar un gajo de fruta fresca.El nivel de vida duplica al de mi patria.
   En el Jardín Botánico además de rododendros y rosas hay especies pirenaicas. Prohibido sentarse en el césped. ¡Tú que te crees!   El fotogénico invernadero es para plantas tropicales.
   Kunst enseña una fachada de color ámbar; en su panza se dispersan  dibujos y grabados de Donatello, Bramante, Durero, Rembrandt, Picasso y Matisse.
   La Iglesia de Mármol te traslada al Vaticano. Empezada en 1749 por deseo de Federico V, interrumpida luego y concluida en 1894. Es barroca con planta circular y frontón de cuatro columnas.
   Los turistas acuden a Amalienborg para observar el cambio de guardia de soldados serios.Las garitas son rojas como los uniformes de Buckingham. Aquí visten americana azul marino.   Justo en el centro, protegido por un vallado, el monumento ecuestre de Federico V. Su autor tardó 14 años en rematarlo, tanto que el monarca murió dos años antes de la inauguración.    
   Cierran la plaza octogonal cuatro palacios rococó casi idénticos. El Levetzau o de Cristián VIII fue la residencia del príncipe heredero hasta 2004. Un museo de la porcelana no suena muy entretenido.   Ahora Frederik y su esposa Mary viven en el El Palacio de Federico VIII o Brockdorff  que fuera el hogar de la reina Íngrid de Suecia  hasta su muerte en el año 2000; tienen cuatro hijos que estudian en colegio público. Chapó! El Moltke acoge visitas oficiales, fiestas y galas. Y,por último, el Palacio de Schack o Cristián IX. Es residencia de la soberana desde 1967. Unos cotilleos. Margarita II, siempre enganchada a la nicotina, tiene varias carreras y habla muchos idiomas. Es muy querida, no así Henry que nunca se ganó la simpatía del pueblo pese a aparecer una vez disfrazado de oso panda. El francés, amante del vino, renunció este verano a ser consorte antes de serle diagnosticada una demencia.
   El Kastellet es una ciudadela como la de Pamplona. Tiene planta pentagonal y conserva el último molino de la ciudad, de mediados del XIX.Goza además de un monumento conmemorativo a los daneses caídos en favor de nuestra República.

   Del deseo del filántropo Jacobsen nació la Sirenita.No la lubrica el mar sino la lluvia. Bella pese a su siglo de vida. La besé. No fui correspondido.    

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